¿Qué es el veganismo?

Si bien , el veganismo en el mundo está creciendo cada día más, países como Inglaterra y Alemania le llevan años luz a Colombia en este tema. La mayoría de personas en mi país no saben qué es  y los que más o menos tienen una idea, creen que es un tema netamente relacionado con la dieta (como lo podemos ver en este video de Re-Vegan).

Cierto día en un grupo de Whatsapp en el que estoy, cuyo objetivo principal es ayudar a animales sin hogar, llega el siguiente mensaje de alguien:

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No se de dónde lo sacó, si fue de su autoría o no, pero la persona que lo escribió no sabía mucho de qué estaba hablando. No contaré los detalles de lo que pasó después, pero como ya se imaginarán, surgió un pequeño debate respecto al tema, pero no estuvo lejos de ser enriquecedor.

Entonces, ¿Qué es el veganismo?. Es excluir cualquier actividad o producto en el cual esté involucrada la explotación  y crueldad hacia los animales. Es un principio ético que se adopta por respeto a los animales, valorando la capacidad que estos tienen de sentir. Lo que quiere decir que los veganos no comemos animales ni sus productos, no nos vestimos con sus pieles, no vamos a espectáculos con animales y no consumimos productos experimentados en ellos ni que tengan ingredientes de origen animal.

Por el momento, nada tiene que ver con salud ni ecología, ¿verdad?. Porque es ética y el pilar de todo esto son los animales. Debido a que la RAE da una definición muy vaga al respecto, puede que alguno de ustedes se este preguntando ¿pero según quién dice esta tipa que esto es el veganismo? (así como me preguntaron en el chat aquel). Pues, el término vegan se lo inventó, por allá en 1944, un inglés llamado Donald Watson, fundador de la Vegan Society en Inglaterra. La palabra es abreviación de Vegetarian y básicamente la creó para diferenciarse de los vegetarianos que lo eran por una razón diferente al trato ético hacia los animales, pues, el consumo de lácteos y huevos supone también explotación animal. Además que un vegetariano no necesariamente evitaría la utilización de otros productos de origen animal como la ropa y los productos de aseo y podría ir a espectáculos con animales sin que por esto deje de ser vegetariano. Aunque Donald Watson nunca hizo una definición oficial del término veganismo, esta se puede deducir de un panfleto de la Vegan Society, de una conferencia dada por él, en el 11º Congreso de la unión vegetariana Internacional en 1947, en el cual dice:

«El señor Donald Watson (Leicester) dijo que si los veganos creían que ellos eran verdaderos emancipadores de los animales, debían renunciar totalmente a su actitud tradicional y egoísta de creer que tienen derecho a usarlos para satisfacer sus necesidades. Deben satisfacer sus necesidades de otras maneras.

A través de la historia, cada vez que el hombre se ha levantado contra la crueldad y la explotación, se ha beneficiado tanto a sí mismo como aquellos a los que ha emancipado. Esa es la ley del progreso. Por lo tanto, esas ventajas adicionales seguirán ocurriendo si enfrentamos seriamente todas las crueldades sobre las cuales esta civilización todavía está siendo construida.

Si el ideal vegano de no-explotación fuera adoptado masivamente, sería la mayor revolución pacífica jamás conocida, aboliendo grandes industrias y sustituyéndolas por unas nuevas, en beneficio de los hombres y de los animales.»

Tres años después, Leslie Cross, quien en ese entonces era vicepresidente de la Vegan Society, escribe el artículo “Veganism Defined” en The Vegetarian World Forum (Spring 51, Nº 1 Vol. 1 p.6-7), donde explica:

«La palabra veganismo significará la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar animales.»

Para nuestro beneficio, el adoptar una dieta vegana equilibrada, supondría una ventaja para nuestra salud, pues seríamos menos propensos a tener cardiopatía, obesidad, cáncer y diabetes (ver enlace). También ayudaríamos al medio ambiente, ya que una de las principales causas del calentamiento global es la ganadería (ver enlace). Pero todo esto serían beneficios secundarios. Si los intereses de alguna persona tiene cualquier otra motivación fuera de los animales, debería llamarse vegetariano estricto, en el caso de que no consuma nada de origen animal en su dieta. Aunque son sólo términos, es bueno definir el veganismo como lo que verdaderamente es y no con definiciones amañadas producto de la especulación. No sobra aclarar que no considero, en absoluto, el vegetarianismo como algo inútil y sin valor, pero se queda corto al momento de hablar de liberación animal. Podría tener cierto impacto en la industria cárnica, en la salud y en el medio ambiente, pero con el vegetarianismo nunca se acabaría la explotación animal. Así que, a mi manera de ver, el vegetarianismo debería ser una transición hacia el veganismo, en el caso de que realmente importen los animales.

Dejando claro esto, me gustaría volver a tocar el tema del chat aquel. Porque en algo si tenía razón esta persona y es que muchas veces los veganos en nuestro afán de querer lo mejor para los animales tenemos la tendencia a juzgar y hacer sentir mal a las otras personas que no son veganas. Aunque por el otro lado da mucha indignación cuando sabes que alguien que dice respetar a los animales entiende las razones para ser vegano y aún así no decide dar su paso. Pero algo si he aprendido en mi tiempo como activista de La Revolución de la Cuchara y es que a la fuerza no se puede transmitir nada. Ser un buen ejemplo y educar es lo mejor que podemos hacer para difundir el veganismo, eso sí, sin ocultar nada ni suavizar nada, pero siempre desde una posición propositiva. No se nos puede olvidar que muchos de nuestros seres queridos no son veganos y aún así los seguimos amando. Así que muchas gracias susodicho por ese sabio consejo: “Con el ejemplo se ayuda y con la crítica se condena”.

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