Activismo,  Especismo,  Ética

¿POR QUÉ IMPORTA LA VIDA Y LA LIBERTAD DE UN ANIMAL?

Durante toda mi vida, incluso durante mis últimos once años en los que he hecho activismo, la forma en que me he relacionado con los demás animales ha pasado por todo un proceso de transformación. Primero sentí empatía por ellos, desde pequeña fui consciente de que sentían, luego sentí compasión, me lamentaba por su sufrimiento y quería evitar que sufrieran y ahora mi relación con ellos es de respeto moral. A esto pude llegar en el momento en que me respondí conscientemente la pregunta que titula este artículo.

Creo que todos los que decimos que nos importan los animales estamos de acuerdo en que ellos sienten. Sienten, porque al igual que nosotros tienen un sistema nervioso central, esta sintiencia no solo les permite sufrir o sentir dolor, también les permite ser conscientes de su vida y valorarla, así como también les permite valorar su libertad. Esto quiere decir que cada ser sintiente tiene una vida la cual es valiosa para sí mismo, por lo tanto, cada uno de ellos tiene un valor intrínseco. Este valor es absoluto y es igual para todos los seres sintientes y no depende del valor que los otros le den. Así pues, cada ser sintiente tiene el interés de vivir y de estar libre y es acá donde el respeto de los humanos, incluso de los animalistas, hacia los demás animales falla.

Para ilustrar un poco lo que quiero decir, les muestro la imagen de una campaña en la que se insta a la industria ganadera a no usar jaulas en su producción.

Pero, ¿las jaulas son la pesadilla?

Acá una imagen de una granja avícola con jaulas:


Y acá la imagen de una granja «libre de jaulas»:

¿Crees que es así como estas gallinas quisieran vivir su libertad? Estoy segura que estarías de acuerdo conmigo en que no.

Ahora quiero mostrarte otra imagen:

¿Crees que esa vaca quisiera morir aún viniendo de una «granja feliz»?

En el movimiento animalista frecuentemente se busca reducir el sufrimiento y la crueldad pero, ¿es el sufrimiento y la crueldad la pesadilla de los animales? Ciertamente, no lo es. El problema de nuestra relación con los animales no es la manera en que los tratamos mientras los explotamos, ni la manera en que los matamos, la pesadilla para los animales es, precisamente, que los explotamos y los matamos, que estamos ignorando ese valor intrínseco y que si hacemos algo medianamente bueno por ellos lo hacemos basados en un valor instrumental. Este valor se los damos, porque los usamos como medios para nuestros fines: alimentación, vestimenta, diversión, compañía, experimentación, transporte, ecología, etcétera. Los valoramos en la medida en que son útiles para nosotros.

Alguna vez, en medio de una discusión en Facebook, alguien que decía amar a los animales decía que la solución era que a los animales destinados para consumo los sedaran antes de matarlos y es un pensamiento que se extiende bastante en nuestra sociedad, dándole nuevamente importancia a la forma en que los matamos y no al hecho de que los matamos. Sedar a un animal antes de matarlo solo permite que no sienta dolor pero su valor intrínseco sigue existiendo. Ese valor no se va con la sedación, así que matarlo es pasar por encima del interés de ese animal de seguir viviendo y esto es completamente injusto para él.

Todos los seres sintientes merecen ser respetados por igual y es nuestra obligación como agentes morales respetarlos. Por ningún motivo deben ser usados para nuestros fines ya que ellos son fines en sí mismos. Cada uno de ellos desde un pequeño invertebrado hasta el vertebrado más grande desea vivir y ser libre. No importa qué tan insignificante, significante o valiosa pueda ser esa vida para nosotros, la vida y la libertad de cada animal importa porque es importante para cada uno de ellos.

Este artículo fue escrito originalmente para Te Protejo y puedes verlo en el siguiente enlace.

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