Especismo,  Ética,  Experimentación animal

RACISMO, ESPECISMO Y EXPERIMENTACIÓN

Aunque hace 10 años hago activismo por los animales, apenas desde hace unos pocos años soy consciente del especismo. Así como el racismo es la discriminación en función de la raza y el sexismo es la discriminación en función del sexo, el especismo es la discriminación en función de la especie.

Esta discriminación nos ha llevado a los humanos, primero, casi que a excluirnos del reino animal y, segundo, a categorizar a los animales no-humanos de acuerdo a su utilidad: animales domésticos, dentro de los que están los animales de compañía, los usados para fuerza de trabajo y transporte, y los usados para alimentación; animales salvajes o silvestres; animales de laboratorio; las plagas, etc; y dependiendo de esta categorización, les hemos dado ciertas protecciones y derechos o se los hemos quitado.

Es por esto que la ley 1774 de 2016 en Colombia que penaliza el maltrato animal excluye a los animales usados en la industria de la alimentación y a los invertebrados[1], y es por esto, también, que la ley 1638 de 2013 que prohíbe los circos con animales solo hace referencia a animales silvestres y excluye como objeto de regulación a los zoológicos y a los acuarios[2].

A raíz del especismo, la mayoría de personas piensan que los seres humanos son los únicos sujetos de derechos y que si por alguna razón arbitraria algún animal debe ser protegido, esta protección no será extendida a todos los animales sino a ciertas especies, como en el caso de los perros y los gatos que tienen, hoy en día, una condición privilegiada en temas de protección animal.

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EXPERIMENTACIÓN EN ANIMALES

A Laika nunca la pude borrar de mi memoria desde que escuché por primera vez su historia en el colegio. Laika era una perra callejera que fue utilizada por los soviéticos en 1957 para ser lanzada dentro de una nave espacial con el fin de observar si era posible sobrevivir por fuera de la órbita terrestre. Me estremecí de solo pensar lo que pudo sentir, sola, en una cabina donde apenas podía moverse y donde no sabía qué estaba pasando. Laika murió a las pocas horas del lanzamiento por sobrecalentamiento debido a una falla en el sistema térmico de la nave. Luego de Laika, se enviaron otros doce perros, de los cuáles solo cinco llegaron con vida a la tierra [3].

Sí es ciencia pero es inmoral

-¡No es ciencia, es crueldad!- le escuché a unos activistas como parte de una arenga en un performance contra la experimentación animal. Y la verdad es que sí es ciencia, solo que es inmoral.

Como veganos, negar la utilidad y el beneficio de la experimentación en animales es mentir y utilizar los argumentos equivocados. Como ingeniera biomédica, puedo decir que la experimentación en animales ha sido útil y beneficiosa para el ser humano en el avance de las ciencias biomédicas. El tratamiento para la diabetes surgió de la experimentación en perros y gatos, el bypass cardiopulmonar fue desarrollado a partir de experimentos en perros, los transplantes de corazón y riñones se perfeccionaron en cerdos y así puedo mencionar cientos de avances médicos gracias a la experimentación con animales. Pero así como la experimentación animal ha sido beneficiosa para la ciencia, también lo ha sido la experimentación en seres humanos. Y la cuestión, entonces, no es preguntarse si la experimentación en seres sintientes es o no ciencia, o si es o no útil; ni siquiera es preguntarse si es necesaria. La pregunta que nos debemos hacer es: ¿Experimentar en un ser sintiente es moralmente aceptable?


RACISMO Y EXPERIMENTACIÓN EN HUMANOS



James Marion Sims, considerado el padre de la ginecología moderna, usaba a esclavas para realizarles cirugías experimentales sin anestesia. Una de sus mayores contribuciones a la medicina fue el desarrollo de una técnica para la reparación de la fístula vesiculovaginal, una ruputura entre la vesícula y la vagina causada, en la mayoría de los casos, por traumas obstétricos. El caso más sonado es el de Anarcha, una mujer negra a la cual Sims le realizó 30 cirugías sin anestesia en un lapso de 4 años hasta que pudo finalmente perfeccionar su técnica[4].

En la época de la Alemania Nazi se hicieron también cientos de experimentos con los prisioneros judíos, gitanos y negros. En las mujeres experimentaron métodos de esterilización usando drogas, cirugías y radiación; se infectaron a prisioneros con malaria para administrarles drogas experimentales; en niños gemelos se hacían experimentos para el estudio de la genética; en estos niños, el médico Mengele, conocido como «El Ángel de la Muerte», intentaba cambiar el color de sus ojos administrándoles toda clase de químicos que los llevaba a la ceguera; en homosexuales, el médico nazi Carl Vaernet, probaba tratamientos para curar la homosexualidad, realizando injertos de glándulas hormonales[5].

A través de la historia de la investigación médica y militar, los experimentos en humanos se realizaron en personas discriminadas ya fuera por su raza, por su condición sexual o por su capacidad cognitiva. Las personas con discapacidad intelectual y los niños huérfanos también eran modelos de experimentación. Algunos de estos experimentos fueron completamente inútiles, pero muchos otros sirvieron para el avance de la ciencia y fueron beneficiosos para el ser humano. Pese a esto, es erróneo pensar que estos experimentos fueron justificables por el hecho de que hayan representado un beneficio para el ser humano y ésto mismo podemos decir de la experimentación con animales.

ESPECISMO Y EXPERIMENTACIÓN EN ANIMALES NO-HUMANOS

Más de 100 millones de animales no-humanos son usados anualmente para experimentación en todo el mundo. La experimentación animal es una práctica usada en las ciencias biomédicas, en la industria de cosméticos y productos para el hogar, en la investigación militar y en la industria de materiales. El siguiente gráfico muestra el número de procedimientos experimentales, discriminados por especie, que fueron realizados en el año 2016 en el Reino Unido [6]. Según el gráfico, el 1% de los experimentos son realizados, como ellos lo denominan, en especies especialmente protegidas. Estas especies son los perros, los gatos, los caballos y los primates no-humanos. Ahora, ¿por qué se protegen a estas especies?


Annual Statistics of Scientific Procedures on Living Animals Great Britain 2016

Como dije antes, el especismo es la discriminación arbitraria en función de la especie. Protegemos a los perros, a los gatos y a los caballos porque tenemos más empatía hacia ellos al ser animales domésticos mal llamados «de compañía». Protegemos a los primates porque los humanos somos primates y sentimos una relación más cercana con ellos, además de que son animales salvajes y tienen un valor ecológico para nosotros.

En el 2013, el Consejo de Estado le quitó el permiso a Manuel Elkin Patarroyo, científico colombiano, de usar monos Aotus vociferans para experimentar la vacuna contra la malaria, en la cual llevaba más de 30 años investigando [7], y aunque el permiso le fue concedido nuevamente en el 2015, esto fue una noticia polémica debido a que hay una cantidad considerable de personas a las cuales les importan los monos. Ahora, si observamos nuevamente el gráfico, vemos que las ratas y los ratones ocupan el 72% de procedimientos experimentales. Según los investigadores, los ratones y las ratas son buenos modelos de experimentación debido a su tamaño reducido, su alta tasa de reproducción, su corto ciclo de vida y su alta similitud fisiológica con los humanos. Pero además de esto, las ratas y los ratones son, para la mayoría de los humanos, despreciables, por lo tanto, no resulta escandaloso que se experimente en ellos.

Algo parecido pasa con lo peces, los cuales ocupan el 14% en el gráfico. Se tiene la falsa creencia de que no sienten y de que no tienen conciencia. Por eso, no es raro ver que los peces sean el último animal que algunas personas en transición al veganismo saquen de su plato.

¿Por qué no experimentar en animales?

No hay ninguna razón lógica para usar los animales para nuestro beneficio. Así como nosotros valoramos nuestra vida y nuestra libertad, los animales valoran su vida y su libertad, y eso es suficiente para que los respetemos. Nuestra vida no debe ser respetada porque seamos seres racionales, nuestra vida debe ser respetada porque es valiosa para nosotros. Ni la racionalidad, ni la inteligencia es un criterio para respetar o no respetar una vida.

Hay seres humanos con discapacidad cognitiva y estamos de acuerdo en que también deben ser respetados y sería casi inconcebible que hoy en día los usáramos como modelos de experimentación. La vida de los animales es todo para ellos y estamos pasando por encima de este hecho, valiéndonos de conceptos arbitrarios. Que los seres humanos tengamos la manera de usar a otros seres indefensos, no nos da el derecho de hacerlo, incluso, si esto puede resultar beneficioso para nosotros.

Así como no es moralmente aceptable que James Marion Sims experimentara en sus esclavas, tampoco lo es que Manuel Elkin Patarroyo lo haga en monos. No es aceptable que los humanos experimentemos en otros seres que, como nosotros, valoran su vida. Y esto es aplicable tanto en insectos como en ratones, peces, gatos, perros, vacas, cerdos, monos y cualquier otra especie sintiente. Debemos terminar, definitivamente, con la idea de que los animales están en este planeta para nuestro beneficio.

¿Qué pasaría con el avance científico sin la experimentación animal?

Hay que aclarar que los que estamos en contra de la experimentación animal no estamos en contra del avance científico. Estamos en contra de la explotación animal tanto como estamos en contra de la explotación de seres humanos. El avance científico no debe justificar dañar a otros seres sintientes, así esto represente un beneficio para nosotros. Ya he hablado de esto durante todo el artículo.

A ciencia cierta, no podremos saber qué tanto se vería afectado el avance científico si dejáramos de experimentar con animales, así como no sabemos qué tanto hubiera avanzado la ciencia si se hubiera seguido experimentando con seres humanos, sin embargo, es nuestro deber como seres humanos y agentes morales encontrar la manera de que la ciencia avance sin dañar a otros.  Ya se han encontrado alternativas con la bioinformática, con la cual a través de modelos computacionales es posible diseñar nuevos medicamentos y simular sus posibles efectos tóxicos y biológicos. Quizás sea hora de que la especie animal creadora del teléfono inteligente y de la red 5G despliegue su mayor potencial en el ámbito científico. Confío en nuestra inteligencia.


Este artículo fue escrito originalmente para Te Protejo. El artículo fue escrito en dos partes y puedes leerlo en los siguientes links:
Racismo, especismo y experimentación (Parte I)
Racismo, especismo y experimentación (Parte II)

Algunas imágenes y la numeración bibliográfica han sido modificadas.

BIBLIOGRAFÍA

[1] Ley 1774 de 2016. Disponible en: https://www.ambienteysociedad.org.co/es/ley-1774-de-2016-que-castiga-el-maltrato-animal-en-colombia/ 

[2]Ley 1638 de 2013. Disponible en: http://wsp.presidencia.gov.co/Normativa/Leyes/Documents/2013/LEY%201638%20DEL%2024%20DE%20JUNIO%20DE%202013.pdf

[3] Laika. https://es.wikipedia.org/wiki/Laika

[4] ¿Sádico o salvador?: quién fue J. Marion Sims, el médico que hizo cirugías vaginales sin anestesia en esclavas negras y es considerado el «padre de la ginecología moderna». https://www.bbc.com/mundo/noticias-41138128

[5] Experimentación Nazi en seres humanos. https://es.wikipedia.org/wiki/Experimentaci%C3%B3n_nazi_en_seres_humanos

[6]  Annual Statistics of Scientific Procedures on Living Animals Great Britain 2016

https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/627284/annual-statistics-scientific-procedures-living-animals-2016.pdf

[7] Los micos de Patarroyo.

https://www.semana.com/nacion/articulo/patarroyo-ya-no-puede-experimentar-con-monos-del-amazonas/375795-3

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